Aguardan los pescadores
para que calme la mar,
y echar de nuevo las redes
y buenos peces pescar.
En casa esperándoles
su madre siempreviva ha de estar,
y su mujer para amarles
y ya poder descansar.
Las sirenas a esperarles
salen al alba a cantar,
pues quieren enamorarles
y su corazón conquistar.
Los marineros son fieles
a su amada que es la mar,
son sus barcos los corceles
con los que cabalgar.
Superan las tempestades
para a su puerto llegar,
las gaviotas son leales
los quieren acompañar.
Vivian Esteban










































