vivipinta
Pintura, relatos y microrrelatos...Gracias por vuestras visitas
domingo, 21 de junio de 2026
viernes, 12 de junio de 2026
Ser
Quiero ser como el agua
fluir sin aferrarme a nada.
Quiero ser como el viento
que acaricia tu pelo.
Seré como la hiedra
para aferrarme a tu cuerpo.
Seré llama en el fuego
que te deje sin aliento.
Seré como un suspiro
que te salga de muy dentro.
Seré sal en la herida
presente y sentida.
Ser el dulce néctar
que el colibrí recolecta.
Barca que en mar navega
hacia el puerto que la espera.
O roja amapola
que al trigo se entrega.
Ser todas las mujeres en una
dar voz al silencio de muchas.
Ser el arco iris
de sol y lluvia.
La almohada donde
resuelvas tus dudas.
La gota que colma el vaso
y acabe con el desengaño.
Vivian Esteban
Vacío
La casa vacía
silencio absoluto,
le faltan las risas,
el aire de luto.
El eco resuena
pidiendo un indulto,
las sillas vacías
les han dado un susto.
Las ollas no cuecen,
los platos no suenan,
los cuchillos cortan
el aire que queda.
Los vasos vacíos
de gotas que colman,
derraman recuerdos
que un día bebimos.
Las camas ausentes
de sueños dormidos,
en cuerpos inertes
que un día vivimos.
Las paredes gritan
historias perdidas,
de vidas ausentes
aún tan presentes.
Donde hubo vida
hoy hay silencio,
el tic tac resuena
como triste lamento.
Las motas de polvo
invaden lo nuestro,
se adueñan del aire
y también del tiempo.
Vivian Esteban
viernes, 5 de junio de 2026
jueves, 4 de junio de 2026
martes, 2 de junio de 2026
sábado, 30 de mayo de 2026
viernes, 22 de mayo de 2026
domingo, 17 de mayo de 2026
Gigantes_acuarela20x30
Por los campos de Criptana,
un idalgo caballero
a una dama cortejaba.
A unos gigantes en duelo
se batía y enfrentaba
en los campos de la mancha,
por los que él cabalgaba
a lomos de Rocinante
y Sancho le acompañaba.
De estar loco le tachaban
por la justicia luchaba,
bendita locura era
que hoy se necesitaba.
Vivian Esteban
Luanco _acuarela 20x30
Amanece en la orilla,
de está preciosa villa,
ya tañen las campanas,
que alegran las mañanas,
es una maravilla,
siempre que el cielo brilla,
olas de espumas blancas,
que surcan las gaviotas,
en la orilla amarilla,
alegre juega una niña,
pasan las primaveras,
aunque tú no lo quieras
pasa la vida entera.
Vivian Esteban
miércoles, 13 de mayo de 2026
Somos agua
Perderse en las comisuras de unos labios/
fluir hacia un reguero porque eres agua/
que se escapa por las grietas de los años/
salada, como ese mar que se apacigua/
tras galernas que remando superamos/
somos agua en la corriente que da tregua/
y nos deja desaguar en los remansos./
Vivian Esteban
viernes, 8 de mayo de 2026
Cortaron sus alas
Tan solo quería ser niña
y la infancia le arrebataron,
de obligaciones la llenaron
y siempre había alguna riña.
Pronto su sonrisa borraron
la tristeza era su amiga,
porque a ser mayor la enseñaron.
De los abrazos la privaron
y de besos era mendiga.
Ya pronto su mundo cambiaron
¿dónde está la infancia perdida?
no sé quiénes se la robaron.
Quien a un niño roba la infancia,
inocentes sus alas habrán cortaron.
Vivian Esteban
jueves, 7 de mayo de 2026
Brujas
A la mujer inteligente,
en aquel tiempo la tachaban
o bien por ser independiente
o porque no la controlaban,
arrojándola al fuego ardiente
porque a ella bruja la llamaban.
Creaba envidia sorprendentemente
porque a ella no la igualaban,
alguna heroína y valiente,
otras camufladas estudian.
Pues la mujer siempre fue fuerte
y el sexo débil la llamaban,
y aunque sea algo sorprendente
no cambian quienes la juzgaban,
pues aún están muy presente
desigualdad que utilizaban
tachandolas de diferente,
a las que en la hoguera quemaban,
no saben que se han hecho más fuerte,
porque ya muy alto volaban.
Vivian Esteban
martes, 5 de mayo de 2026
Rafael de León
ROMANCE DE AQUEL HIJO QUE NO TUVE CONTIGO
En tu cómoda de cedro
nuestro ajuar se quedó frío,
entre azucena y manzana,
entre romero y membrillo.
¡Qué pálidos los encajes,
qué sin gracia los vestidos,
qué sin olor los pañuelos
y qué sin sangre el cariño!
Tu velo blanco de novia,
por tu olvido y por mi olvido,
fue un camino de Santiago,
doloroso y amarillo.
Tú te has casado con otro,
yo con otra hice lo mismo;
juramentos y palabras
están secos y marchitos
en un antiguo almanaque
sin sábados ni domingos.
Ahora bajas al paseo,
rodeada de tus hijos,
dando el brazo a... la levita
que se pone tu marido.
Te llaman doña Manuela,
llevas guantes y abanico,
y tres papadas te cortan
en la garganta el suspiro.
Nos saludamos de lejos,
como dos desconocidos;
tu marido sube y baja
la chistera; yo me inclino,
y tú sonríes sin gana,
de un modo triste y ridículo.
Pero yo no me doy cuenta
de que hemos envejecido,
porque te sigo queriendo
igual o más que al principio.
Y te veo como entonces,
con tu cintura de lirio,
un jazmín entre los dientes,
de color como el del trigo
y aquella voz que decía:
«¡Cuando tengamos un hijo!...»
Y en esas tardes de lluvia,
cuando mueves los bolillos,
y yo paso por tu calle
con mi pena y con mi libro
dices, temblando, entre dientes,
arropada en los visillos:
«¡Ay, si yo con ese hombre
hubiera tenido un hijo!...»












