Por los campos de Criptana,
un idalgo caballero
a una dama cortejaba.
A unos gigantes en duelo
se batía y enfrentaba
en los campos de la mancha,
por los que él cabalgaba
a lomos de Rocinante
y Sancho le acompañaba.
De estar loco le tachaban
por la justicia luchaba,
bendita locura era
que hoy se necesitaba.
Vivian Esteban

No hay comentarios:
Publicar un comentario