estand de Langreo con:
Tinta Asturias
No es necesario tener riquezas
para ser feliz en esta vida,
tan solo se necesitan fuerzas
para jugar esta gran partida.
Si con salud y suerte la empiezas
y con amor la tienes compartida
seguro encajan todas las piezas.
Tarde o temprano la recogida
del puzzle tendrás si no hay flaquezas,
con trabajo, salud, amor vividas.
Vivian Esteban
Tras de un día de calor
esperas con ansias
la noche y su frescor.
El calor de Asturias
no es abrasador,
sus noches son frescas
y es consolador,
qué tras las faenas
descanses con primor.
Así los turistas
huyendo del calor,
llegan a estas tierras
paraíso y color,
de verdes laderas
y manzanos en flor.
De gastronómicas
fiestas de gran valor.
De sabrosas sidras
y mariscos aún mejor.
De buenas personas
con trato acogedor.
Si a Asturias te asomas
y a su hermoso balcón,
seguro regresas
te atrae
su verdor.
Vivian Esteban
Ese amor adolescente
tan audaz y atrevido
alocado e imprudente,
del suspiro perdido
y pensamiento ausente.
Del primer beso deseado,
de la sangre hecha un torrente
y el corazón desbocado.
Nadie puedo e comprenderte
porque solo a su lado
tú vives plenamente.
Ya el amor has encontrado,
tú te sientes como ausente
si de él te has alejado,
solo vives el presente
tu parsiso soñado,
te das cuenta de repente
que el corazón te han robado
y ya no te pertenece.
!Ay! joven amor amado,
quién pudiera detenerte.
Vivian Esteban
de un tranquilo riachuelo,
fluye y no se cansa
por el verdor del suelo,
viste de musgo la piedra
que cubre el helecho,
apasionada la hiedra
trepa por un pedrero,
planea la libélula
entre las ramas del cedro,
vuela la mariposa
de color azul cielo,
descansan en la orilla
las ramas del avellano,
en el bosque murmulla
tímido algún venado,
erguido en una rama
está el herrerillo,
con su hermosa pluma
color azul y amarillo.
Describir tanta belleza
nos daría para un libro.
Vivian Esteban
Tenía un mandil la abuela
que para todo servía,
lo mismo transportaba
cualquier tipo de mercancía
que la cara te limpiaba.
Otras el te escondía
si vergüenza te daba,
su vestido protegía
cuando el agua salpicaba
si fregaba la "cacia".
Las lágrimas te quitaba
cuando algo daño te hacía.
La vuelta ella le daba
lo cosía y lo zurcía
y como nuevo quedaba.
Te tapaba cuando llovía
pero ella se mojaba.
Cuando la olla hervía
como paño lo usaba.
La recuerdo todavía
y lo bien que le quedaba,
unos de cuadros tenía
que ella confeccionaba,
tenía otros con puntilla
que ella siempre reservaba
y para el Domingo tenía.
Cuanto partido sacaba
y de cuanto protegía,
como secretos guardaba.
Vivian Esteban
Ya hace cuarenta y tres años,
de aquella bella experiencia,
llena de dudas y miedos
valentía y paciencia.
Luchando contra los vientos
para que todo el tuviera.
Orgullosa hoy me siento
recogí buena cosecha.
No sabes cuánto te quiero
aunque ya solo navegas.
Tú mi gran amor eterno.
Vivian Esteban
Se quedó callada
pero nunca ciega,
vio tantos desprecios
y no dijo nada.
El silencio calla
las horas apaga.
Se aleja del ruido
y sana el alma.
Encuentra la calma
como el agua mansa,
en la que refleja
su luz y mirada.
Vivian Esteban
Cuando mienten las personas,
ellas mismas se confunden,
se pierden en sus mentiras
y en los dichos que infunden.
Porque fallan sus memorias
y los chismes distribuyen
maquillando las historias.
Notas como de ti huyen
si a los ojos tú les miras,
pues ellos nunca esconden,
cambiarán pues las miradas
sin saber hacia dónde.
Y así con sus propias falsas
los castillos que construyen
se perderán en sus ruinas.
Entre las sombras se pierden
las personas mentirosas,
a veces sueños destruyen
porque levantan calumnias,
en ocasiones te duelen
y pueden causar heridas,
ellas buscan y revuelven
hasta bajo las piedras,
críticas que ellas envuelven
Vivian Esteban
Respirar el aire del norte
en este mágico. lugar,
frente a esta roca enorme
de gran belleza singular.
Muchas leyendas esconde
algunas para no contar.
Vigilando el horizonte
majestuoso ha de estar,
con su elegancia impone
a los barcos al pasar.
En el punto más al norte
de España se puede encontrar,
es fácil que te enamore
su elegancia magistral.
Es como un muro que rompe
en dos partes este lugar,
Cabo de Peñas que esconde
una belleza natural.
Vivian Esteban
En mi rincón de meditar
yo pongo ideas en su sitio,
y viendo a los barcos pescar
conmigo me reconcilio.
A veces ganas de llorar
otras buscando algún brillo,
y que me ayuda a superar
de la vida algun ciclo.
Todos tenemos un lugar
un lamento y un recuerdo,
y que nos ayuda a encontrar
siempre en la vida lo bueno.
Aquí lágrimas derramar
algún día yo he venido,
para con fuerza afrontar
lo que depara el destino.
Cuando yo vuelvo a este lugar
dejo escapar un suspiro,
pero las gracias he de dar
pues hay que ser feliz de nuevo.
No dejes nunca de soñar,
porque siempre hay algo bueno
que te ayuda a caminar
por algún bello sendero.
Este mi rincón de pensar
donde conmigo me encuentro.
Vivian Esteban
La huella que deja una abuela
permanece surge y persevera,
siempre los acunarán sus brazos
en la piel los llevamos tatuados.
Una segunda madre será ella
incluso a veces la primera,
Con un cariño la recordamos
dulce, aunque pase muchos años.
Ellas tienen ese don especial
te colman de amor con paciencia.
Esa estrella siempre irá a tu lado
tu ángel de la guardia por ti velando.
Será siempre eterna guerrera
que da todo y con nada queda,
y sonriendo la recordamos
es un hilo que nunca cortamos.
Va para ellas este poema
que superaron batallas y guerras,
una época del grito callado,
que con valentía superaron.
Vivian Esteban
De vez en cuando es bueno
citarse con la soledad,
así le iremos contando
lo que nos duele de verdad.
El alma iremos sanando
aceptando la realidad,
sal y pierdete en el campo
vive con naturalidad.
Hablando contigo mismo
crea tu propia complicidad,
mira el mar y su encanto
piérdete en su inmensidad.
Confíale al silencio
te guardará fidelidad,
o en un papel escribiendo
luego quemalo sin piedad.
Grita las penas al viento
llénate de felicidad,
aprovecha el momento
nunca hay tanta gravedad.
En el ocaso de los días
cuando el sol se pone en el mar
contemplar tanta belleza
te llenará de felicidad.
Vivian Esteban
Comerse el mundo quiere,
flor temprana y rebelde,
locura adolescente,
tan brava e inocente.
Se enfada con el mundo,
sonríe en un segundo
si pasa al lado tuyo,
no hay amor como el suyo.
Amor que va y viene
y nunca se detiene,
la gerrera inteligente
tan sagaz y elocuente.
Se esfuma como el humo
como un leve susurro,
tsunami en movimiento
te deja sin aliento.
Tan hermosa y tan brava
quisiera retenerte,
tu sangre esfervescente
libre como un torrente.
Labrarse en cada surco
la vida y el futuro,
sembrando su camino
con tesón y orgullo.
Tesoro adolescente
tan presente y ausente.
Vivian Esteban
Por debajo del puente
corre el agua alegre,
como tu amor ardiente
que fluye por mi sangre
y muere por tenerte,
y que un beso consagre
este amor penitente,
una bonita tarde
te espero bajo el puente.
Vivian Esteban
El cielo gris plomizo
oscurece este lugar
bravo del Cantábrico
parece querer llorar.
Con un tupido velo
cómo queriendo borrar
este paisaje bello
de esta Asturias y su mar.
De lejos un velero
se ve calmo zarpar
mecido por el viento
del puerto se ve alejar.
Gaviotas en el cielo
con el viento al planear
alegran con su vuelo
cómo queriendo danzar.
Los barcos en el puerto
cómo queriendo esperar
que llegue su momento
de salir a navegar.
Un día estupendo
para poder refrescar
pues el calor extremo
no se puede soportar.
Por eso todo el mundo
se viene a veranear
a este norte de lujo
para poder descansar.
Asturias y su campo
con su verde al mirar
con su bruma y orvayo
siempre te va a conquistar.
Vivian Esteban
Tenia una libreta
guardada en un cajón,
en la que escribía
versos del corazón,
con recelo la escondía
como reo en su prisión,
si luego madre lo sabía
le daría un coscorrón,
con ilusión vivía
historias de un gran amor,
que con esmero tejía
en sueños de algodón,
imaginación poseía
cada noche en su colchón,
en su cielo lucia
la luna con ilusión,
y cada noche seguía
escribiendo con tesón,
sueños de chiquilla
sin tener ni ton ni son.
La libreta de Lucía
pulcra y sin un tachón.
Vivian Esteban