En un lugar mágico y de tradiciones…
Un precioso pueblo en las montañas de Asturias de
apenas 100 habitantes. Un lugar donde se puede admirar su arquitectura rural,
conservada exquisitamente con sus antiguos hórreos dando un plus belleza a este
peculiar y maravilloso enclave.
Es Torazo lugar mágico, de origen toponímico celta,
cuyos moradores -desde muy antigua constancia- cuidan mucho sus tradiciones,
querencias y expresiones comunitarias.
Se
enclava sobre una suave altiplanicie que en su morfología urbana semeja una
suerte de comba, desde la parte alta de La Miyar -asentamiento de una antigua
calzada romana- hasta su otra atalaya,
en el Campo de la Sienra, donde envejece un hermoso microbosque de robledales.
En un
extremo y en el otro de los referidos comienzan y terminan sus fiestas, cuando
tocan -Festival de Boroña de Forna en junio, del Carmen a finales de agosto-, y
de por medio entre esos dos extremos, ochocientos cincuenta metros de bonito
andar por calles adoquinadas y entre casas embellecidas, habitadas por
lugareños rebosantes de hospitalidad y a los pies del emblemático monte o Picu
Incós, cima del municipio cabraniego.