Primera acuarela del año.
Mis mejores deseos para todos.
Que se cumplan vuestros sueños.
Con esta entrada quiero apoyar a esas mujeres luchadoras que ganarán la batalla.
Por ellas.
Un pañuelo malva
Cuando encuentres barreras infranqueables las
superaras.
Darás pasos firmes sin miedo a sucumbir.
Pasito a pasito lograras todas tus metas,
con la constancia y la lucha.
Porque nunca habrá mal que por bien no venga.
Todo tiene su recompensa, sigue adelanta, alcanza la
meta.
Tú puedes y lo sabes, usa ese coraje que llevas
dentro,
y no te
rindas, ganaras la batalla.
Ponte un bonito pañuelo malva en la cabeza, y úsalo
como bandera.
No escondas la belleza, esa que en tus ojos se
refleja.
Agarra la vida con fuerza, ya verás como todo lo
bueno llega,
y si el dolor te aprieta, aguanta fuerte GUERRERA.
Vivian Esteban
Sotres es un lugar y una parroquia del concejo asturiano de Cabrales, en España. Tiene una superficie de 38,1 km², en la que habitan un total de 114 personas todas ellas en el mismo pueblo, y de las cuales 63 son hombres y otras 51 son mujeres.
Admirable es, que te hagan sentir cosas hermosas,
sin ponerte un dedo encima.
La mente es poderosa,
une almas separadas en un universo.
Hay almas que no mueren,
aunque no se toquen,
aunque no se vean,
aunque no se besen.
Vivian Esteban
Tierra y pan, arado y siembra.
Espiga dorada que el fruto engendra.
Cosecha en sudor bañada.
Manos encallecidas que arañan la tierra.
Cosecha de escanda y centeno, de trigo en campos de
amapolas.
Pan de pobres y de ricos, que en leña que arde se
hornea.
Pan amargo que bocas hambrientas engullen,
pan que otras bocas saborean.
Pan que no distingue de linajes,
solo de manos extendidas con hambre.
Arado, siembra, espiga y grano.
Pan que cosecha cada día la mano encallecida del ser
humano.
Vivian Esteban
Flor
Sera inútil buscar en otro jardín,
pues no volverás a encontrar la misma flor.
No hay dos flores iguales, todas tienen distinto
color,
distinto aroma, distinta belleza, distinta locura.
Locura dichosa de amor o cordura ahogada en melancolía.
Pero todas serán igual de bellas.
Vivian Esteban
Pensamientos que riego cada mañana con las gotas del
roció y,
florecen con el amor del alma en los atardeceres,
para zambullirse en la carencia de la luna y ahogar
esta
cruel pesadumbre que me desvela.
Pensamientos que golpean mi cabeza en el conticinio
de la noche. Martilleando mis sesos y aplastando la
realidad.
El aullido rasga el aire, me devora, desgarra mis
carnes,
deja mis entrañas al aire.
Se derrama mi sangre y mi corazón da un vuelco por sobrevivir.